Antes de contestar las preguntas siguientes, es importante hacer hincapié en la importancia y el valor de la Propiedad Intelectual y de las marcas comerciales, para una empresa.

¿Cómo se distingue un producto de otro? ¿Por qué el consumidor escogerá el producto de mi compañía sobre el producto de la competencia? Esto se logra gracias a las marcas, las cuales aportan diferenciación entre unas y otras. Las marcas, así como el resto de la Propiedad Intelectual constituyen de los bienes intangibles más valiosos para una empresa, ya que representan la compañía, su calidad y características.

Las empresas valoran sobremanera sus marcas y tratan por todos los medios de evitar que en el mercado existan otras similares, para que el consumidor no se confunda a la hora de comprar. Lo primero que una empresa debe hacer es registrar sus marcas en los registros públicos de los países, para contar con una protección estatal ante un eventual plagio o uso no autorizado.

Ahora bien, una de las razones por las que se debe registrar una marca internacional, en el mercado local, es porque impera el principio de la territorialidad. Esto significa que las marcas solo quedan protegidas en el territorio en el cual se registraron, es decir, cada estado o país es soberano y protege nada más lo registrado en él, en esta materia. Por esta razón, resulta importante registrar las marcas en todos los países en los cuales se comercializan los productos o servicios, o existan intenciones de iniciarse operaciones en el corto plazo.

Se considera imprescindible mencionar que aunque una marca se registre en un país, es necesario hacer un uso efectivo de esta en un plazo de cinco años desde su registro; ya que de lo contrario, la marca se podría cancelar por falta de uso.

En cuanto al registro de la marca, en los distintos países, hay dos formas de proceder. Una es que se puede realizar la gestión enviando una solicitud a la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) y esta se encarga de cursar las distintas solicitudes a cada uno de los países. Sin embargo, esta opción es bastante onerosa, ya que además del costo del registro por país, la OMPI también cobra un porcentaje por la gestión realizada.

La otra opción, que resulta mucho más beneficiosa en términos económicos, es buscar una oficina de abogados con presencia regional, como LatinAlliance, que le ayudará a coordinar el registro de las marcas, en cada uno de los países.

En resumen, una marca internacional debe registrase en el mercado local para evitar que un tercero la registre a su favor y obtenga un beneficio ilícito. De esta forma, su marca quedará protegida por la legislación local contra eventuales infracciones a sus derechos como legítimo propietario de ella.

Artículos relacionados

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *