Prestar dinero es un riesgo, y tener que cobrar una deuda es incómodo; sin embargo, esa es una realidad en el mundo de los negocios. El otorgamiento de créditos posibilita la inversión y mantienen la economía activa, pero cuando se presenta la falta de liquidez, la desidia e incluso la intencionalidad del deudor en no honrar su deuda, el acreedor se ve obligado a buscar medios legales para exigir el pago.

El cobro judicial de una deuda en El Salvador puede ser sencillo, rápido y efectivo, pero algunas veces es lo contrario, presenta dificultades que, al analizarlas, algunas pudieron evitarse con la preparación adecuada. Es por eso que a continuación se ofrecen cuatro importantes consejos a tomar en cuenta si desea reclamar judicialmente el pago de una deuda.

I. PRIMERO: Documéntese

Documéntese, documéntese, documéntese. En la práctica litigiosa, son innumerables los casos en los que las personas se enfrentan al problema de tratar de reclamar judicialmente una deuda sin un documento legal que la respalde. Esta clase de documentos no necesariamente deben ser contratos (aunque son lo más recomendable y sobre todo ante notario autorizado), sino que pueden ser algo tan simple como una letra de cambio o un pagaré, siempre y cuando sean correctamente utilizados. Contar con el documento idóneo le puede ahorrar mucho tiempo y dinero.

Ahora bien, es entendible que el dinamismo de las relaciones comerciales no siempre dará tiempo de formalizar cada operación crediticia, pero ello no implica que no puedan realizarse ciertos respaldos documentales que en el futuro pueden servir para reclamar judicialmente una deuda. Las facturas, órdenes de compra, constancias de envío de productos, entre otros, son documentos que, si se utilizan cuidadosamente y se mantienen en orden, ayudarán a probar en un proceso judicial que el deudor tiene una obligación de pago.

II. SEGUNDO: ACTÚE A TIEMPO

La confianza es fundamental al otorgar un crédito de cualquier tipo; si no hay confianza, no hay crédito. Esta buena fe en la relación comercial es la que a menudo provoca que el acreedor deje pasar el tiempo, incluso años, mucho más allá del plazo acordado entre las partes, con la esperanza de que el deudor pagará lo debido, pero lamentablemente no siempre sucede, y esto tiene consecuencias.

En materia jurídica, existe una figura llamada prescripción extintiva, que básicamente se traduce en la pérdida de un derecho por no haberlo ejercido en el tiempo que establece la ley; en otras palabras, habilita al deudor para no pagar si no se le cobró la deuda en la forma y tiempo que determina la ley. Si bien este concepto conlleva muchas otras consideraciones, lo importante del mismo es que existen plazos en la ley para poder reclamar el pago de una deuda, dependiendo del tipo de obligación de que se trate y de los documentos que se posean para efectuar el reclamo, por lo que un abogado especializado en la materia deberá asesorarle en cada caso concreto para que pueda actuar oportunamente.

III. TERCERO: INFÓRMESE

El punto de partida para toda acción es la información; reunir todos los datos a su alcance antes de actuar puede darle una gran ventaja.

Pareciera obvio, pero es importante verificar que el deudor en efecto se encuentra en mora. Además, una averiguación previa sobre si el deudor tiene bienes con los cuales responder también es muy útil en caso de que sea necesario un embargo o para considerar una dación en pago, entre otras opciones.

Por supuesto, es imprescindible la asesoría legal, tanto para la elaboración de la demanda como para la representación en el proceso. Sus abogados de confianza serán quienes le informarán y asesorarán sobre las cláusulas del contrato o documento que posee para cobro, le explicarán paso a paso el procedimiento a seguir, verificarán que se cumplan todos los requisitos legales, por ejemplo, si quien se obligó tenía la capacidad legal para hacerlo, y contestarán todas sus inquietudes.

 

IV. CUARTO: NEGOCIE EFECTIVAMENTE

Los abogados solemos decir: más vale un mal arreglo que un buen pleito. Si se considera cada caso en función del costo, tiempo y otros recursos que implica un proceso judicial, cualquier negociación se vuelve atractiva.

En ocasiones, la recuperación judicial de una deuda no debiera ir más allá de sus etapas iniciales, ya que el deudor tiende a querer evitar una demanda, pero muchas negociaciones se ven frustradas porque el acreedor no otorga algunos incentivos, como la condonación parcial o total de intereses, que a cambio permitirá recuperar con mayor certeza el capital. Y finalmente, cualquier acuerdo de la negociación conviene hacerlo constar por escrito, con las formalidades legales necesarias para evitar confusiones y garantizar su cumplimiento.

 

Para más información o contratación de nuestros servicios, escríbanos al correo electrónico elsalvador@latinalliance.co, o llámenos al (503) 2263-6366.

 

 

Artículos relacionados

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *