Por: Graciela Gutierrez
El etiquetado de los alimentos permite identificar un producto, conocer su composición, origen, contenido, condiciones de conservación y otra información relevante antes de su compra o consumo. En El Salvador, los alimentos preenvasados deben cumplir requisitos técnicos y sanitarios específicos, por lo que una etiqueta adecuada también forma parte del cumplimiento regulatorio del producto.
Cuando un consumidor observa el empaque de un alimento, probablemente presta primero atención a la marca, el diseño o las imágenes. Sin embargo, detrás de cada etiqueta existe información que cumple una función sanitaria, comercial y de protección al consumidor.
Para fabricantes, importadores, distribuidores y empresas del sector alimentario, el etiquetado no debe considerarse únicamente como un elemento gráfico. Su contenido debe responder a los requisitos aplicables y mantener coherencia con las características y documentación del producto.
Una revisión preventiva del etiquetado puede ser especialmente relevante durante los procesos de registro sanitario y antes de la comercialización de alimentos en El Salvador.
¿Qué es el etiquetado de un alimento?
El etiquetado comprende la información incluida en el envase o empaque de un alimento que permite identificar el producto y conocer sus principales características.
En El Salvador, para los alimentos preenvasados destinados al consumo humano resulta aplicable el RTCA 67.01.07:10, Etiquetado General de los Alimentos Previamente Envasados (Preenvasados). La Superintendencia de Regulación Sanitaria incluye este reglamento dentro de los reglamentos técnicos centroamericanos aplicables al área de alimentos.
El etiquetado tiene, por tanto, una doble dimensión.
Por una parte, permite que el consumidor pueda conocer información esencial antes de tomar una decisión de compra. Por otra, constituye un componente relevante del cumplimiento regulatorio que deben considerar las empresas que fabrican, importan o comercializan alimentos.
Por ello, diseñar una etiqueta no debería limitarse a una decisión de mercadeo. Antes de imprimirla o colocar el producto en el mercado, es importante verificar que la información presentada corresponda a las características reales del alimento y a los requisitos aplicables.
¿Qué información debe comunicar la etiqueta?
La Ley de Protección al Consumidor de El Salvador establece que la información relacionada con bienes y servicios debe proporcionarse en castellano y de forma clara, veraz, completa y oportuna.
Entre la información relevante pueden encontrarse aspectos relacionados con el origen, composición, cantidad, fecha de caducidad, instrucciones, indicaciones, advertencias y riesgos previsibles.
En el caso de los alimentos preenvasados, dependiendo de las características del producto y de la normativa aplicable, una etiqueta puede incluir:
- nombre o denominación del alimento;
- lista de ingredientes;
- contenido neto;
- identificación del fabricante, envasador o responsable correspondiente;
- país de origen;
- lote;
- fecha de vencimiento o caducidad;
- condiciones de conservación;
- instrucciones de uso, cuando correspondan; e
- información nutricional conforme a la regulación aplicable.
No todos los alimentos presentan exactamente las mismas condiciones ni requieren idéntica información. La revisión debe realizarse tomando en cuenta la naturaleza, composición, presentación y características particulares de cada producto.
¿Qué relación existe entre el etiquetado y el registro sanitario?
Para las empresas del sector alimentario, uno de los aspectos más importantes es comprender que el etiquetado no debe revisarse de manera aislada del proceso de registro sanitario.
La información colocada en la etiqueta debe mantener congruencia con la documentación y características que corresponden al producto.
En El Salvador también resulta relevante el RTCA 67.01.31:20, relacionado con el procedimiento para el otorgamiento, renovación y modificación del registro sanitario de alimentos procesados, el cual es incluido por la SRS dentro de los reglamentos técnicos aplicables al área de alimentos.
Durante la preparación de un expediente regulatorio, las empresas deberían verificar que aspectos como la identificación del producto, su composición, presentación y demás información declarada sean coherentes con el etiquetado que se pretende utilizar comercialmente.
Una inconsistencia entre la documentación presentada y la información de la etiqueta puede generar observaciones y, dependiendo de las circunstancias particulares, retrasar el proceso de autorización correspondiente.
Por ello, resulta conveniente revisar el arte de la etiqueta como parte integral de la estrategia regulatoria y no únicamente al final del proceso.
¿Qué deben considerar los importadores de alimentos?
El cumplimiento del etiquetado también resulta especialmente relevante para los productos importados.
En El Salvador se comercializan alimentos fabricados en múltiples jurisdicciones, por lo que los importadores deben prestar atención a que la información disponible para el consumidor salvadoreño se ajuste a las disposiciones aplicables en el país.
Los Reglamentos Técnicos Centroamericanos permiten establecer criterios técnicos armonizados para determinados aspectos regulatorios en Centroamérica. En materia de etiquetado, el RTCA 67.01.07:10 constituye una referencia común para los alimentos preenvasados.
Desde una perspectiva empresarial, esto implica que una etiqueta utilizada en el país de origen no debería asumirse automáticamente como adecuada para su comercialización en El Salvador.
Antes de importar o distribuir un producto, conviene revisar si la etiqueta requiere adecuaciones relacionadas con idioma, información obligatoria, identificación del producto, condiciones de conservación u otros aspectos que resulten aplicables.
Una evaluación anticipada puede facilitar la planificación del proceso de registro sanitario y reducir ajustes posteriores sobre empaques que ya hayan sido diseñados o producidos.
¿Por qué el etiquetado también protege al consumidor?
El etiquetado cumple una función que trasciende el cumplimiento administrativo.
Una persona necesita conocer qué alimento está adquiriendo, qué contiene, cuál es su origen, cuánto producto recibe y cuáles son las condiciones bajo las cuales debe almacenarlo o utilizarlo.
Esta información facilita decisiones de compra más informadas y contribuye a la transparencia en la comercialización.
Para las empresas, esto supone una responsabilidad importante: la información colocada en el empaque debe ser clara, coherente y corresponder con las características del producto.
En ese sentido, fabricantes, importadores, distribuidores y demás participantes de la cadena de comercialización deben considerar el etiquetado como parte de la gestión de cumplimiento y de la relación de confianza con el consumidor.
¿Qué debería revisar una empresa antes de aprobar una etiqueta?
Antes de imprimir empaques o comercializar un alimento, puede resultar conveniente realizar al menos las siguientes verificaciones:
- Identificación del producto: confirmar que el nombre o denominación corresponda al alimento registrado o que se pretende registrar.
- Ingredientes e información nutricional: revisar que la información declarada sea congruente con la formulación y con los requisitos aplicables.
- Contenido neto y presentación: verificar que los datos correspondan con el producto que será comercializado.
- Origen y responsables: comprobar que se identifiquen correctamente los actores y procedencia que deban aparecer en la etiqueta.
- Lote, vencimiento y conservación: revisar que estos elementos se presenten de acuerdo con las características del alimento.
- Coherencia con el expediente: comparar el arte final de la etiqueta con la documentación utilizada en el proceso de registro sanitario.
Estas revisiones deben realizarse conforme a las características específicas del producto y a la normativa vigente aplicable.
Una etiqueta forma parte de la estrategia regulatoria
La etiqueta es mucho más que el diseño visible de un empaque. Constituye una herramienta para comunicar información esencial al consumidor, facilita la identificación y trazabilidad del producto y forma parte del cumplimiento sanitario y regulatorio.
En El Salvador, el etiquetado de los alimentos preenvasados se encuentra respaldado por reglamentos técnicos específicos, entre ellos el RTCA 67.01.07:10, junto con otras disposiciones que pueden resultar aplicables dependiendo de las características del alimento.
Desde la perspectiva empresarial, revisar adecuadamente una etiqueta antes de iniciar o concluir un proceso de registro sanitario permite identificar inconsistencias de manera preventiva y mantener mayor congruencia entre el producto, su expediente regulatorio y la información que finalmente llegará al consumidor.
Si su empresa fabrica, importa o comercializa alimentos en El Salvador y necesita revisar el etiquetado de sus productos o su relación con el proceso de registro sanitario, el equipo de LatinAlliance puede acompañarle en la evaluación de los requisitos regulatorios aplicables y en la revisión de la documentación correspondiente.
Preguntas frecuentes:
¿Una etiqueta diseñada para otro país puede utilizarse sin cambios en El Salvador?
No necesariamente. Los alimentos importados deben cumplir las disposiciones aplicables en El Salvador. Por ello, antes de comercializar un producto es recomendable revisar aspectos como idioma, información obligatoria, identificación del producto y demás requisitos regulatorios que puedan exigir adecuaciones al etiquetado utilizado en el país de origen.
¿Por qué puede una etiqueta generar observaciones durante un registro sanitario?
La etiqueta forma parte de la información relacionada con el producto y debe mantener coherencia con la documentación presentada en el expediente. Si existen diferencias en la denominación, composición, presentación u otros elementos relevantes, la autoridad puede formular observaciones que deberán ser atendidas dentro del proceso correspondiente.
¿Todos los alimentos deben contener exactamente la misma información en su etiqueta?
No. Aunque existen requisitos generales para los alimentos preenvasados, la información exigible puede variar dependiendo de la naturaleza y características del producto y de otras disposiciones que resulten aplicables. Por ello, cada etiqueta debería revisarse considerando específicamente el alimento que será comercializado.