Por: Germán Ruiz
El uso de inteligencia artificial para crear textos, imágenes, logotipos o código plantea una cuestión clave para las empresas: quién puede reclamar derechos sobre esos resultados. En El Salvador, la respuesta depende del tipo de propiedad intelectual involucrada y, especialmente en derecho de autor, del nivel de intervención creativa humana que exista.
La inteligencia artificial generativa ya forma parte de numerosos procesos empresariales. Sin embargo, utilizar una herramienta de IA no significa automáticamente que todo resultado generado quede protegido de la misma manera.
La Ley de Propiedad Intelectual de El Salvador distingue diferentes derechos. Para los usos empresariales de IA, dos de los más relevantes son el derecho de autor, que protege determinadas creaciones, y las marcas, que distinguen productos o servicios en el mercado.
¿Puede una creación generada por IA tener derecho de autor?
La legislación salvadoreña define al autor como una persona natural creadora de una obra y establece que las obras protegidas deben provenir del intelecto humano. Además, considera obra al producto intelectual que posee carácter personal u originalidad.
Esto plantea importantes limitaciones para resultados generados exclusivamente por inteligencia artificial sin una contribución creativa humana identificable. La ley no reconoce a la IA como autora.
Distinto puede ser el escenario cuando una persona utiliza la IA como herramienta dentro de un proceso creativo: selecciona resultados, modifica elementos, combina alternativas, reescribe, diseña o incorpora decisiones propias con suficiente originalidad.
Por ello, más que preguntar únicamente si se utilizó IA, las empresas deberían poder identificar qué aportó realmente la persona al resultado final.
El derecho de autor, además, surge por el solo hecho de la creación. El depósito ante el Instituto Salvadoreño de la Propiedad Intelectual tiene carácter declarativo y puede funcionar como medio probatorio, pero no constituye por sí mismo el derecho.
¿Un logotipo creado con IA puede registrarse como marca?
El análisis es diferente cuando el resultado funciona como marca.
La legislación define la marca como un signo que permite distinguir los productos o servicios de una persona o empresa frente a los de terceros. La propiedad y el derecho exclusivo sobre una marca se adquieren mediante su registro y únicamente respecto de los productos o servicios para los cuales fue registrada.
Por tanto, un logotipo desarrollado utilizando IA podría solicitarse como marca si cumple los requisitos legales de registrabilidad y efectivamente se utilizará para distinguir productos o servicios.
Sin embargo, registrar el logotipo como marca no significa obtener automáticamente derechos de autor sobre el diseño. Son protecciones diferentes y pueden coexistir o no dependiendo de las características del activo.
Antes de adoptar una marca creada con apoyo de IA, también resulta recomendable realizar una búsqueda de anterioridades y evaluar posibles similitudes con signos previamente solicitados o registrados. El ISPI dispone de mecanismos específicos para realizar estas búsquedas.
¿Qué riesgos debe considerar una empresa?
El uso empresarial de IA puede generar varios riesgos de propiedad intelectual.
Similitud con derechos de terceros. Que una plataforma genere un contenido no garantiza que este pueda utilizarse libremente. Un resultado podría presentar similitudes relevantes con obras, marcas u otros activos protegidos.
Falta de claridad sobre la autoría. Si una empresa no puede identificar qué parte del resultado corresponde a decisiones creativas humanas, podría resultar más difícil sostener una protección basada en derecho de autor.
Titularidad contractual. Cuando empleados, proveedores, agencias o freelancers participan en la creación, deben revisarse las reglas contractuales sobre derechos patrimoniales. La legislación salvadoreña establece reglas específicas para obras creadas dentro de relaciones laborales o contratos de servicios.
Confidencialidad. Introducir información estratégica o confidencial en herramientas externas de IA puede crear riesgos adicionales. La Ley de Propiedad Intelectual reconoce protección al secreto industrial cuando existe información con valor comercial sobre la cual se han adoptado medidas razonables para preservar su confidencialidad.
¿Cómo pueden protegerse mejor las empresas?
Una política preventiva puede concentrarse en tres acciones:
- Documentar la intervención humana: conservar borradores, versiones, instrucciones y modificaciones relevantes.
- Revisar contratos y términos de las plataformas: definir quién tendrá los derechos sobre las creaciones desarrolladas por empleados, agencias o proveedores y bajo qué condiciones puede utilizarse el contenido generado.
- Establecer una política interna de IA: determinar qué herramientas están autorizadas, qué información puede introducirse y qué contenidos requieren revisión legal antes de utilizarse comercialmente.
En el caso de marcas, también debe mantenerse su uso efectivo. La legislación salvadoreña contempla la posibilidad de solicitar la cancelación de una marca que no haya sido utilizada durante cinco años consecutivos, bajo las condiciones previstas en la ley.
La IA debe integrarse a la estrategia de propiedad intelectual
La inteligencia artificial puede acelerar los procesos creativos de una empresa, pero también obliga a revisar cómo se generan, documentan y protegen sus activos.
En El Salvador, el elemento humano continúa siendo especialmente relevante para determinar la protección mediante derecho de autor, mientras que las marcas responden a una lógica diferente basada en su función distintiva y registro.
Por ello, las empresas que utilizan IA deberían integrar estas herramientas dentro de su estrategia de propiedad intelectual, contratos y políticas internas, en lugar de asumir que cualquier contenido generado automáticamente les pertenece en todos los sentidos jurídicos.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye asesoría legal personalizada.
CTA final:
Si su empresa utiliza inteligencia artificial para desarrollar contenido, marcas u otros activos creativos, el equipo de Latin Alliance puede acompañarle en la revisión de su estrategia de propiedad intelectual, contratos, registros y políticas internas para el uso responsable de IA.
Preguntas Frecuentes:
¿Todo contenido creado con inteligencia artificial está protegido por derecho de autor?
No necesariamente. La legislación salvadoreña vincula la autoría con una persona natural y protege obras provenientes del intelecto humano. Cuando existe IA dentro del proceso creativo, debe analizarse cuál fue la contribución humana y si esta reúne los elementos necesarios para ser protegida.
¿Puedo registrar como marca un logotipo creado con IA?
Podría ser posible si el signo cumple los requisitos legales y se utilizará para distinguir determinados productos o servicios. El registro de marca protege su función distintiva, pero no implica automáticamente que exista también un derecho de autor sobre el diseño.
¿Qué debería hacer una empresa antes de utilizar comercialmente una creación generada con IA?
Es recomendable revisar su origen, documentar la intervención humana, verificar posibles derechos de terceros, analizar los términos de uso de la herramienta y confirmar contractualmente la titularidad de los derechos. Para activos estratégicos, una revisión especializada puede ayudar a identificar riesgos antes de su lanzamiento.